Story transcripts

The Carbon Cowboy: Spanish Transcript

Sunday, July 8, 2012

Reporter: Liam Bartlett
Producer: Stephen Rice

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TRANSCRIPCIÓN DEL PROGRAMA DE TELEVISI&ÓN SOBRE DAVID JOHN NILSSON

La siguiente es la transcripción del diálogo del programa periodístico "60 Minutes" llamado "The Carbon Cowboy" (El Pirata del Carbono), transmitido por la televisión australiana el 8 de Julio del 2012:

LIAM BARTLETT: Si hay un lugar en este mundo olvidado por el tiempo, Eso es. Perú, cuna de la poderosa civilización Inca, tierra de ciudades perdidas y de tribus remotas. ¿Pues cómo es posible que un promotor de bienes raíces de Australia llegue hasta aquí, prometiendo ganancias de miles de millones de dólares por su carbono a algunos de los pueblos más pobres del planeta?

DAN PANTONE: Ellos confiaron completamente en él, y ahora él los dejó sin nada.

LIAM BARTLETT: Su nombre es David Nilsson. Es de Queensland, Australia y dice que está aquí solo para ayudar.

LIAM BARTLETT: Ellos arriesgan sus medios de subsistencia, sus pueblos, y sus bosques tropicales, y usted obtiene el 50 por ciento de todo. No es un mal negocio para usted, pero no es muy bueno para ellos. ¿Verdad?

DAVID NILSSON: ¿Pues qué otra cosa están recibiendo? ¿Quién más les otorga un mejor trato en el mundo?

LIAM BARTLETT: Habría que preguntarse qué ha hecho Perú merecer esta última invasión. Hace 500 años, fueron los conquistadores españoles que llegaron acá en busca de oro y plata. Después vinieron los barones del caucho y los madereros. Pero hay una nueva raza de cazatesoros. Se llaman piratas de carbono, y lo que están buscando está allí, en los grandes bosques de la Amazonía. Estas inmensas selvas almacenan una gran parte del dióxido de carbono de la tierra, y en el nuevo mundo del comercio del carbono, quien obtiene los derechos de este carbono secuestrado, realmente podría hacerse un hombre muy rico.

DAVID NILSSON: Hola, de nuevo es el pirata de carbono, regresando a casa después de un gran par de días en la selva.

LIAM BARTLETT: David Nilsson está cazando y andando por la Amazonía en busca de pueblos nativas dispuestos a firmar contratos por el carbono de sus bosques.

DAVID NILSSON: Hemos tenido un buen viaje. Todo está firmado. Misión cumplida.

LIAM BARTLETT: Los contratos de carbono de Nilsson le dan su empresa, Amazon Holdings Limited, un poder legal, dándole a él, control total de la selva por 200 años, y la mitad de todas las ganancias.

DAN PANTONE: Me dijo que era medio indígena de Australia, y que provenía de la pobreza extrema y que él quería ayudar a los indígenas acá.

LIAM BARTLETT: Dan Pantone es un científico americano que lleva años en la Amazonía trabajando con los pueblos nativas. Cuando Nilsson llegó al Perú hace dos años, contrató a Pantone para presentarlo a una comunidad remota llamada los Matsés algunos de los cuales aún viven y cazan como lo hicieron sus antepasados.

DAN PANTONE: Vio que son dueños de muchas tierras. Tienen unas 450,000 hectáreas.

LIAM BARTLETT: ¿Cuándo lo conoció, cómo le describió su proyecto?

DAN PANTONE: Bueno, básicamente él calculó cuántos miles de millones de dólares los Matsés van a obtener a través de bonos de carbono. Realmente tenía su calculadora en mano, y los números que estaba presentando para los Matsés, él mostraba miles de millones de dólares.

LIAM BARTLETT: Árboles grandes como éste son lo qué trata el comercio del carbono. Durante su vida, este árbol absorberá una tonelada de dióxido de carbono. Por lo que una empresa grande estará contenta de pagar para proteger a estos árboles para liberar una tonelada de su propia contaminación a la atmósfera. Ellos compensan una tonelada de su contaminación por la tonelada que es absorbida por el árbol. Esto es lo que se llama un bono de carbono. Y cuando el gobierno australiano dice que el carbono vale alrededor de $23 por tonelada y se empieza a contar el número de árboles en esta selva, pues, la matemática es asombrosa. David Nilsson ha estado persiguiendo esta fortuna de carbono durante años desde Papua Nueva Guinea a las Filipinas. Ahora, este auto-declarado pirata de carbono ha establecido una base en la selva, en la ciudad de Iquitos, Perú, realmente una ciudad del salvaje oeste, si alguna vez hubo una. él tiene un buen abogado, una joven novia peruana y se jacta sobre su pasado como un exitoso promotor de bienes raíces en Australia. Nilsson incluso presume que puede adivinar dónde hallar agua subterránea. Pero su verdadero don es adivinar la ordinaria debilidad humana.

DAN PANTONE: Me dijo que yo iba a ser millonario en un año.

LIAM BARTLETT: ¿Qué es lo que exactamente estaba buscando por acá?

DAN PANTONE: El contrato le otorgaría prácticamente control total sobre sus recursos naturales. No sólo su carbono, sino que sus bosques y prácticamente todo.

LIAM BARTLETT: Increíblemente, David Nilsson ya ha convencido algunos indígenas para firmar contratos cediendo sus derechos, y Dan Pantone está llevándome a una lugar remota en la Amazonía para visitar dicha comunidad. Se llama los Yaguas. Son muy humildes, Muchos no saben leer o escribir y han entregado a Nilsson la mitad de todo el carbono que está en sus bosques.

LIAM BARTLETT: Por favor. ¿Es posible leer un poquito de eso esto para mí? Higney Escata firmó el documento que se puso delante de él.

TRADUCTOR: Está diciendo que lo firmó, pero no puede leer.

LIAM BARTLETT: ¿Él no puede leer en lo absoluto?

TRADUCTOR: Él dice que no puede leer.

LIAM BARTLETT: Sólo pocos Yaguas se negaron cooperar con el plan de Nilsson. Uno de ellos es un líder joven, ángel Yaicate.

LIAM BARTLETT: ¿Firmaste ese contrato?

áNGEL YAICATE: No.

LIAM BARTLETT: ¿Por qué no?

áNGEL YAICATE: Porque sabía que era una estafa.

LIAM BARTLETT: Es una estafa. Un fraude enorme y una burla ambiental. Nosotros hemos obtenido un resumen ejecutivo del acuerdo, e increíblemente, el foco principal es realmente el de talar la madera. Como parte del contrato de carbono, la empresa de Nilsson efectivamente posee los árboles y planea eventualmente talarlos. Peor aún, él podrá reemplazarlos con ecológicamente desastrosas plantaciones de palma aceitera. La ya gigantesca escala de la tala por otros es sorprendentemente clara. Pero estos son pobres desesperados, que son fácilmente manipulados, sin saber que el abogado supuestamente independiente que les aconsejaba es realmente el abogado de David Nilsson.

LIAM BARTLETT: Por favor. ¿Me puede decir el nombre del abogado?

TRADUCTOR: ¿Como se llama el abogado?

JAVIER FASANANDO (Presidente de FEPYRA): Walter Cambero.

TRADUCTOR: Walter Cambero. Es el abogado de David Nilsson.

LIAM BARTLETT: Ahora David Nilsson se regresó a Australia, buscando inversionistas para pagar grandes sumas de dinero por su tajada de la Amazonía. Lo que él no sabía en esta reunión de ventas, el inversionista aspirante era un productor de "60 Minutes" y que nos encontrábamos en la otra habitación al lado.

DAVID NILSSON: Muy bien, tengo 3 millones de hectáreas.

PRODUCTOR: ¿Cómo llegaste encontrar...? Disculpe, dígame de nuevo

DAVID NILSSON: Casi 3 millones de hectáreas.

LIAM BARTLETT: David Nilsson no tiene 3 millones de hectáreas de bosque, ni algo así. Pero eso no le impide prometer una fortuna para los inversionistas potenciales.

DAVID NILSSON: Va a ser miles de millones.

PRODUCTOR: ¿Cómo?

DAVID NILSSON: ¡Miles de millones! Tengo miedo a citarlo, porque es muy grande, por decirlo así.

LIAM BARTLETT: Y David Nilsson se jacta sobre sus planes para talar los bosques después de que el contrato de carbono de 25 años concluya.

DAVID NILSSON: Mis contratos son de 200 años, grabados en piedra, por lo que cuando el carbono se acabe, se puede comenzar a cosechar la selva allá. Tendríamos un plan de manejo forestal con el que puedan reforestar y plantar palma aceitera. Se puede talar la madera. Nadie puede detenerlos. Nadie puede detenerlos.

PRODUCTOR: ¿Pero haciendo este plan de carbono, está deteniendo que eso suceda?

DAVID NILSSON: Sí, pero el plan de carbono sólo tiene una duración de 25 años. Los contratos aún siguen y hay suficiente madera allá para abastecer el mundo desde allí. A China le encantará.

LIAM BARTLETT: Es la hora y decidimos hablar con el Señor Nilsson. ¿David Nilsson?

DAVID NILSSON: Si.

LIAM BARTLETT: Liam Bartlett, "60 Minutes."

DAVID NILSSON: Buen día amigo. ¿Cómo estás?

LIAM BARTLETT: No es tu día. ¿Verdad?

DAVID NILSSON: No amigo, no es mi día, no.

LIAM BARTLETT: Contando algunas grandes mentiras, tratando de lograr que alguien cede su dinero.

DAVID NILSSON: No, amigo, no. No estoy amigo, no. No es ninguna estafa.

LIAM BARTLETT: ¿No es ninguna estafa?

DAVID NILSSON: No. La persona que inició la estafa, el Dr. Pantone, hemos tomado acciones legales contra él.

LIAM BARTLETT: Sabemos todo sobre Dan Pantone.

DAVID NILSSON: Y espera, y está bajo arresto domiciliario.

LIAM BARTLETT: No, no está bajo arresto domiciliario, eso es una mentira. Es la primera mentira que me dice, pero ha dicho muchas en la última hora. ¿Correcto?

DAVID NILSSON: Bueno, esto es lo que he estado haciendo.

LIAM BARTLETT: ¿Andando diciendo mentiras?

DAVID NILSSON: No. Ha terminado la entrevista. Por favor, apague la cámara.

LIAM BARTLETT: Bueno, no va a apagarla, porque queremos algunas respuestas sobre los indígenas de la Amazonía con quien ha estado negociando.

DAVID NILSSON: No tengo nada que decir.

LIAM BARTLETT: Lo que no sabían estos indígenas de la Amazonia – que no podían saber es que hay un largo rastro de victimas que han confiado en David Nilsson y perdieron su dinero. Pregunte a los inversionistas que invirtieron dinero en uno de sus proyectos aquí en Clairview, en el norte de Queensland, Australia en la década de 1990. Es un bello lugar, y parecía una gran inversión. David Nilsson estaba vendiendo lotes de 5 acres, allá en el cerro por $70,000 cada uno, y tenía muchos inversionistas. Pero un inversionista de Nauru comenzó a sospechar cuando ella no recibió ningún aviso de la municipalidad. Esto fue cuando se dio la alerta. Como se reveló más tarde en el Parlamento de Queensland, Australia no existían dichos terrenos, nunca los hubo. Nilsson tomó el dinero de todos modos y los inversionistas nunca volvieron a ver su dinero.

LEO KEKE: Es muy convincente, muy, muy convincente.

LIAM BARTLETT: Leo Keke es un abogado superior de Nauru. Fue uno de los inversionistas, que pensaba que estaba comprando terrenos de la urbanización de Nilsson en Clairview, Australia. ¿Qué es lo que obtuvo?

LEO KEKE: Yo terminé con nada. Muchos de nosotros, todos nosotros, terminamos con nada. Así que realmente él es un malvado manipulador.

LIAM BARTLETT: David Nilsson le ha estado yendo bien por sí mismo y él espera que sea muy bien por sus contratos de carbono con los indígenas de la Amazonía que han confiado en él. En esta ceremonia de la firma formal, la audiencia se narra que su acuerdo es con "una empresa de las Naciones Unidas." Entonces, tienes que preguntar, ¿Realmente saben quién o qué está tratando con, o que David Nilsson realmente planea talar sus bosques?

LIAM BARTLETT: Estás trabando este bosque durante 200 años. 200 años. Y usted planea talar su madera.

DAVID NILSSON: No, no es así.

LIAM BARTLETT: Plantar plantaciones de palma aceitera.

DAVID NILSSON: No, no es así.

LIAM BARTLETT: Acabas de decirlo - señor, sus propias palabras. Lo tenemos grabado en la cinta.

DAVID NILSSON: Pues.

LIAM BARTLETT: Después de 25 años, cuando termine el carbono, Usted va a talar todo el bosque. ¿No tiene ninguna vergüenza?

DAVID NILSSON: Oh, amigo.

LIAM BARTLETT: ¿No tiene ninguna vergüenza?

LIAM BARTLETT: Ahora es claro que muchos de los Yaguas lamentan mucho haber firmado este contrato tóxico, pero se sienten impotentes para deshacerlo.

DAN PANTONE: Ellos le dejaron ingresar a sus hogares. él dormía en sus hogares. Confiaron en él. Ellos completamente confiaban en él. Ahora, esto les daña permanentemente. Estamos hablando de un daño permanente.

LIAM BARTLETT: Mientras tanto, los otros indígenas en la mira de Nilsson, los Matsés se han resistido contra sus grandes planes. Ellos se niegan a firmar, al menos por ahora.

DAVID NILSSON: Yo no estoy engañándoles.

LIAM BARTLETT: Pero parece que nada detendrá a David Nilsson, tratando de vender su dudoso paquete de firmas al mejor postor.

LIAM BARTLETT: Hace poco se estaba jactando de que tiene control durante 200 años.

DAVID NILSSON: No, no, dije, escucha, adiós, muchas gracias señores.

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